La fabricación del cemento es un proceso industrial de varios minerales, que se divide en tres etapas principales:
Primera etapa. Extracción y trituración
La extracción de los minerales que componen el cemento se realiza a cielo abierto en minas cercanas a las plantas de producción. En las minas se utilizan métodos de explosivos para las rocas más duras, o extracciones mecánicas más simples con bulldozers para extraer el material más suave. Todo el material es transportado a la planta por camiones o bandas transportadoras.
Estas materias incluyen caliza, marga, arcilla, pizarra, etc. De ellas se obtienen los compuestos minerales como Carbonato de calcio, Óxido de silicio y de aluminio, y óxido de fierro.
Segunda etapa. Cocción y clinker
La harina cruda resultante de la etapa de molienda es introducida en un horno de gran tamaño que inicialmente es precalentado a temperaturas superiores a los 850°C. La harina cruda es alimentada por un extremo del horno y por el otro se alimenta el combustible para la cocción.
La Cocción en crudo en hornos rotatorios hasta alcanzar una temperatura cercana a los 2000 ºC , para ser enfriado rápidamente para obtener intermedio denominado clínker.
El clinker se forma únicamente cuando la caliza y arcilla se calcinan a una temperatura entre 1350 y 1450 °C. El horno que se utiliza en esta fase es un cilindro de acero forrado en su interior con ladrillo refractario, donde los materiales y se vuelven líquido, reaccionan y forman compuestos químicos con propiedades cementantes. A este producto se le llama Clinker y es el principal componente del cemento. Este aporta las propiedades de resistencia física, químicas y de coloración del cemento.
Tercera etapa. Molienda del clinker
La molienda final se realiza en los molinos tubulares de bolas en los cuales se mezclan el clínker, yeso y la adición de puzolana (toba). Aquí se logra alcanzar la reducción de tamaño de las partículas y el resultado es el producto final, el cemento gris.