La industria agroquímica está dividida en dos ramas, una dedicada a la producción de plaguicidas, fungicidas, herbicidas, insecticidas, defoliantes, rodenticidas, los cuales su principal propósito es el destruir, controlar, prevenir o repeler la acción de cualquier forma de vida ya sea animal o vegetal.
La otra rama es la de los fertilizantes la cual, en el caso contrario a la industria de los plaguicidas y sus derivaciones, su propósito principal es el de promover el crecimiento del cultivo, a través del aporte de nutrientes a las plantas, basados en elementos químicos básicos como el nitrógeno, el fosforo y el potasio, principales elementos que requieren la mayoría de los cultivos para que logren su desarrollo.
Por tal motivo este capítulo, al igual que en la edición 2018, se enfocará en desarrollar el valor de la producción y el volumen de la producción de algunos de estos productos, entre los que destacan el fosfato diamónico, la urea, y el sulfato de amonio