La Petroquímica en México, así como en el mundo se desarrolla a través de una serie de procesos productivos, los cuales le dan una estructura vertical y horizontal a esta industria o en ciertos casos transversal dependiendo del producto petroquímico que se trate, sin embargo, todos ellos provienen de la refinación del petróleo crudo y/o del procesamiento de gas natural.
Dentro de esta primera etapa de transformación se elaboran como productos primarios principalmente hidrocarburos alifáticos como: Metano, Etano, Propano, Butano, etc. y Naftas, que en posteriores procesos de transformación son los iniciadores de las diferentes cadenas petroquímicas.
Previo a la reforma energética de 2013, el Estado participaba en la petroquímica mediante las subsidiarias:
La primera de ellas encargada de la elaboración, comercialización y distribución de gas natural, gas LP y lo que se conocía como petroquímica básica;
por su parte Pemex Petroquímica tenía a su cargo la elaboración, comercialización y distribución de productos petroquímicos “secundarios” para abastecer las necesidades del mercado nacional y en algunos casos el mercado internacional.
En la siguiente ilustración se observa como el Estado, destinó complejos petroquímicos para el desarrollo de diferentes cadenas. Sin embargo, para el año 2013 únicamente se elaboraron productos petroquímicos en 5 de los 8 complejos (Cangrejera, Cosoleacaque, Morelos, Pajaritos e Independencia).
La industria petroquímica se ha caracterizado por contar con un amplio mercado, fragmentado en gran diversidad de productos y que atiende a más de 40 cadenas productivas, por tal motivo el capítulo de Petroquímica pretende ofrecer un panorama general del sector, a través de la publicación de sus principales indicadores.