La capacidad para introducir continuamente nuevos productos y procesos ha sido en gran parte causa de la buena rentabilidad, del alto crecimiento y de los grandes cambios de la industria. Antes de empezar el largo y difícil trabajo de comercialización de un proceso o un producto de la industria química, se realizan completos estudios acerca de las perspectivas económicas del nuevo proyecto. Estos trabajos incluyen la investigación y desarrollo técnico, las investigaciones de mercado sobre volúmenes de venta y precios y evaluación económica de las nuevas necesidades de capital, rentabilidad, periodo de recuperación, amortización e impuestos.
La industria química requiere un elevado ritmo de innovación y cambio de sus productos como de sus procesos. Por ello, se esfuerza en crear nuevos productos de propiedades superiores a las existentes y en cambiar los procesos para hacerlos más eficientes.
La industria es una industria con competencia. Esta competencia existe entre compañías que producen y venden el mismo producto o productos intermedios. Es difícil para una empresa desarrollar un producto o proceso sin competencia, debido a que la competencia aumentará mientras mayores sean los beneficios. Sin embargo, algunas empresas pequeñas pueden ser bastante rentables y representar una seria competencia a las grandes.
Actualmente existen muchas firmas de ingeniería que pueden contratarse para diseñar y construir plantas químicas. Sólo se requiere del capital necesario para entrar al negocio. Las firmas de ingeniería más agresivas en sus servicios venden el diseño y construcción, e incluso venden el financiamiento. El ejemplo más representativo es la industria del petróleo. El resultado es que 13 de las 50 compañías químicas más importantes de los Estados Unidos son compañías petroleras.
La industria química no emplea gran cantidad de trabajo. En muchos casos, los procesos son continuos, controlados automáticamente y con pocos procesos o etapas del proceso manual. Sin embargo, requiere de trabajadores con experiencia o que puedan formarse en diversas especialidades y para atraerlos esta dispuesta a pagar mejores sueldos. Pero son muy pocos los seleccionados.
Desde 1940 la industria química del caucho sintético y las posteriores de fibras sintéticas y termoplásticas han tenido una gran expansión. A partir de 1970 el margen de beneficio se ha reducido debido al deterioro de los preciso de venta. Cada vez se venden más productos pero a un precio más bajo.