En 1941 debido a la escasez de materiales siderúrgicos durante la Segunda Guerra Mundial y a fin de asegurar a México el acero para su desarrollo, empresarios y Gobierno de México determinan construir una siderúrgica integrada. Asesorados por la Americana Rolling Mill, deciden ubicarla en Monclova, Coahuila, por su cercanía a yacimientos de carbón y mineral de fierro, materias primas básicas.
El suministro de fierro se aseguró en 1942 mediante un convenio con Fundidora Monterrey para recibirlo de la mina Cerro de Mercado, en Durango. En el caso del carbón, AHMSA constituyó en 1943 junto con Fundidora Monterrey y Nacional Financiera la empresa Carbonífera Unida de Palaú.

En junio de 1944 se enciende el Alto Horno 1, denominado “Guadalupe”, lo que marca el inicio oficial de las operaciones de AHMSA. Ese año inician también los departamentos de aceración y laminación en caliente, para producir rollo y placa de acero.
En 1971 AHMSA inaugura el taller de aceración al oxígeno (BOF), equipo de vanguardia para la época. Su proceso consiste en mezclar arrabio con chatarra y ferroaleaciones e inyectar oxígeno para producir acero líquido. Ese año la empresa cuenta con cuatro altos hornos.
